Cuánto cuesta una web en 2026: el presupuesto completo, sin sorpresas
Landing, web corporativa, tienda online: rangos de precios reales, qué los encarece y dónde las agencias esconden margen.
Los presupuestos web confunden porque las mismas palabras esconden productos distintos: una “web” puede costar 300 € o 30.000 €, y ambos presupuestos pueden ser honestos. El precio depende de cuatro variables: la singularidad del diseño, el volumen de contenido, las integraciones y quién asume la responsabilidad tras el lanzamiento. Estos son los rangos del mercado en 2026 y lo que incluyen.
Rangos reales en 2026
- Landing page: 900–2.000 € — diseño a medida, formularios, analítica, 2–3 semanas;
- Web corporativa: 1.800–5.000 € — hasta ~20 páginas, blog, estructura SEO, multilingüe, 4–6 semanas;
- Tienda online: 2.800–10.000 € — catálogo, pagos, envíos, sincronización con ERP, 5–8 semanas;
- Aplicación web / portal: desde 2.400 € para un MVP, desde 6.000 € para un producto completo;
- Web con plantilla hecha por un freelance: 300–800 € — válida para testar demanda, pero cuenta con rehacerla más adelante.
Qué encarece el presupuesto sin que se note
Hay tres partidas que generan la mayoría de las sorpresas. Contenido: “pensábamos que aportaríais los textos” añade semanas y dinero — pregunta quién redacta, traduce y sube el contenido. Integraciones: CRM, métodos de pago, calculadoras de envío e intercambios con ERP se presupuestan por conector — déjalos definidos desde el principio. Licencias y hosting: los page builders, plugins premium y servidores son costes recurrentes; un presupuesto honesto los muestra por separado y a precio de coste.
Cómo leer el presupuesto de una agencia
Un presupuesto profesional deja el alcance fijado en una especificación: listado de páginas, funcionalidades, rondas de revisión, plazos y qué pasa con los cambios (se presupuestan como tareas aparte, no se meten dentro de un “saldrá más caro”). También define condiciones de entrega medibles: las nuestras incluyen 90+ en mobile PageSpeed y una analítica correctamente configurada. Y responde a la cuestión de la propiedad en una sola frase: el código, el dominio, el hosting y el contenido son tuyos.
- Precio cerrado = alcance cerrado. Si no hay especificación, espera que el presupuesto se mueva;
- Revisiones: dos rondas es lo habitual; “ilimitadas” significa que el riesgo ya está metido en el precio;
- 30 días de soporte post-lanzamiento incluidos es una norma saludable;
- Pago por hitos: 30–50% al inicio, el resto a la aceptación.
Y un punto de referencia para terminar: una web se amortiza por conversión, no por estética. En nuestro caso de una tienda de muebles, el coste por pedido pasó de 41 € a 25 € tras el rediseño — esa diferencia devolvió toda la inversión en menos de cinco meses. Pide a cualquier proveedor que te enseñe ese tipo de números para un proyecto como el tuyo; si no puede, sigue buscando.